Los beneficios de los frutos secos en el deporte
Los frutos secos poseen un elevado valor calórico y combinan una gran riqueza en elementos nutritivos, aportando salud y ayudando a combatir los excesos de colesterol y la prevención de enfermedades cardiovasculares.
Los frutos secos se caracterizan por su gran poder energético, debido a su elevado contenido en grasas y lípidos.
Son ricos en grasas monoinsaturadas poliinsaturadas, es decir, grasas que previenen las alteraciones cardiacas, siendo mínimo su contenido en grasas saturadas.
Los frutos secos poseen gran cantidad de proteínas de gran calidad, aportando gran cantidad hidratos de carbono y fibras, ayudando a combatir el estreñimiento.
Los fruos secos, son ricos en vitaminas B y E, careciéndo de colesterol, también son una buena fuente de minerales como el calcio, el hierro y el magnesio.
Contienen fitoesteroles y otros componentes fitoquímicos, que ofrecen cierta protección contra enfermedades.
Los frutos secos se convierten en alimentos fundamentales en la dieta del deportistas de alto rendimiento, como corredores, montañeros, escaladores, ciclistas, etc… sobre todo en épocas de mucho frío, ya que su elevado valor calórico y su aportación en hidratos de carbono, ayudan a las necesidades energéticas de estos atletas, ayudandoles a combatir el frío y las enfermedades que conlleva.
Los expertos en nutrición aconsejan el consumo habitual de los frutos secos naturales, para mantener estable el aporte calórico, evitando la toma de alimentos ricos en grasas.
Se aconseja la ingesta de entre una y cinco raciones semanales, en personas sin obesidad o sobrepeso, ya que las ventajas de los frutos secos en la protección de enfermedades cardiovasculares dependen de su consumo.



