La importancia del descanso
El descanso es la parte mas importante del entrenamiento, ya que mediante el descanso el cuerpo asimila las cargas de las sesiones de entrenamiento y ayuda a que el organismo se prepare para la próxima sesión.
Cuando se realiza una sesión de entrenamiento fuerte, el nivel físico es inferior al nivel físico que se tenía antes de realizar el entrenamiento. El cuerpo recibe cierto estrés preparándose para la siguiente sobrecarga, con un crecimiento muscular y unas adaptaciones neuromusculares que provocan que los músculos se coordinen mejor entre ellos siendo más eficientes, ha esta capacidad de adaptación se le denomina supercompensación.
Si tras realizar un gran esfuerzo no se recupera lo suficiente, no se produce la supercompensación, pudiéndo ocasionar un estado de fatiga crónica.
Tampoco es aconsejable que el período de descanso sea excesivo, ya que en este caso los efectos de la supercompensación habrían pasado y se volvería al nivel inicial, perdiendo todo el estado de forma física.
El período de descanso varía dependiendo de la actividad física a realizar, así como del nivel del deportista.
En el caso de realizar un ejercicio aeróbico ligero, es decir, caminar, trote ligero, pedaleo suave, etc…, se pueden realizar diariamente, mientras que en el caso del aeróbico medio – intenso se aconseja de un día de recuperación, pudíendose ampliar hasta dos o tres días de descanso.
Tras la realización de sesiones de fuerza, se aconseja dejar un día de descanso, y en el caso de ejercicios con alto nivel anaeróbico, es aconsejable no repetirlos pasados dos días.
El descanso se puede dividir en dos grupos: El descanso activo, que es cuando se descansa de correr pero se realizar otra actividad física suave y el descanso total que es cuando se descansa por completo de cualquier actividad física.
Es aconsejable alternar entrenamientos fuertes y suaves, para que el cuerpo tenga tiempo a recuperarse, y respetar los días de descanso para una buena recuperación.



